martes, 15 de agosto de 2017

El abad Antonio

«La arrogancia acarrea deshora;
la sabiduría está con los humildes» 
(Pr 11, 2)

El abad Antonio escrutaba la profundidad de los juicios de Dios, y preguntó: «Señor, ¿por qué algunos mueren después de una vida corta, mientras otros alcanzan una prolongada ancianidad? ¿Por qué unos carecen de todo y otros nadan en la abundancia? ¿Por qué los malos viven en la opulencia y los justos padecen extrema pobreza?». Y vino una voz que le dijo: «Antonio, ocúpate de ti mismo. Así son los juicios de Dios y no te conviene conocerlos».

Fuente: Aquí.

#ValienteEnCristo

viernes, 28 de julio de 2017

Desde "mi" banco

"Vio Dios cuanto había hecho,
y todo estaba muy bien"
(Gn 1, 31)

La vida es un don inmenso que no siempre sabemos agradecer. Unas veces nos será más bella, y otras, un poco menos; pero siempre será un don bellísimo.

Cada persona es única, y por ello, con gustos y necesidades diferentes. En este tiempo de vacaciones, tan deseado para muchos, se suele buscar lo que más nos agrada, o quizá, lo que "toca".

Este tiempo de relax (palabrita mágica que está tan de moda) está siendo distinto para mí. 

No tengo árboles milenarios y frondosos, ni huertos frescos que regar, ni orillas marineras, ni fiestas de pueblo, ni locuras ibicencas, ni viajes soñados, ni otro cualquier tipo de descanso.

Hay "poco" en este mi descanso: unos pequeños pajarillos que van y vienen al nido, hurracas parlanchinas que alborotan el silencio, lagartijas rápidas como las balas, perros que saltan y saltan sobre el sistema de riego del césped, hormigas algo graciosas, árboles fuertes que me protegen del sol, agua fresca que parece cantar al deslizarse por las piedras,... ¡Tengo infinidad de cosas sin moverme casi de casa!

Tiempo de descanso, dicen; pero hasta que no te obligan -el cuerpo y médico- a descansar, no te das cuenta de lo que significa esa humilde palabrita.

En la vida hay que aprender a vivir -estoy en ello hasta que tenga el último suspiro- y a mirar con los ojos de Dios -tarea no poco complicada-; y entonces, solo entonces, todo da una hermosa catequesis: los pajarillos picotean la comida sin pensar si mañana tendrán más, los perrillos saltan alegres acogiendo y disfrutando el regalo diario que les da ese pequeño chorro de agua, los árboles protegen del hermano sol y, susurran tímidamente que, para protegerme, así me arrulla Dios.

Es increíble lo que se puede "aprender" sentado en un banco colocado estratégicamente por Dios para los que tienen necesidad de ver.

Cada día hay un abuelillo, al que le he bautizado como "El Jilguero", que se sienta en un banco cercano al mío. En el silencio -bendito silencio- que se escucha, se asoman notas musicales en su silbido. Es una maravilla la banda sonora que le pone este hombre a la vida. Su silbido es de zarzuela, música clásica, el Dúo Dinámico y un día hasta cantó la canción que ya nos sale por las orejas: Despacito. La que más le gusta es la canción "Volver" porque la entona todos los días. Me encanta su sonido en medio del silencio, y aprendo de su alegría que, quizá esté envuelta en muchos sufrimientos  pasados en toda su vida.

En fin, que la vida no está en ir y venir de las playas, pueblos, cruceros o lo que sea como locos con o sin rumbo; ni en poseer tantas cosas que no necesitamos; ni en ser alguien en este mundo en el que nadie sabe ni quién es. La vida, la auténtica vida solo está en... la Vida.

Ocurra lo que ocurra... aprendamos a vivir.

#ValienteEnCristo 

martes, 13 de junio de 2017

Chiara Corbella, 5 años en el cielo

"La vida es un regalo maravilloso" (Chiara Corbella)

Sal y luz. Esas dos cosas somos, dice el Señor. Y muchos pensamos que ser eso es sinónimo de primeros puestos, alfombras rojas por donde avanzar los delicados pies o tantas y tantas cosas que no son.

La mayoría de las personas que conozco, que son sal y luz, lo son en lo escondido. Ahí la sal, sala; y la luz, luce. Qué difícil de entender, ¿verdad?

Queremos salar y lucir allá donde nosotros vemos más adecuado; pero el Señor es el único que sabe.

¿Salar y lucir desde una enfermedad? Pues sí. Chiara Corbella fue sal y luz para todos sus hermanos, nosotros. Y, desde ahí, ese lugar tan horroroso para muchos -incluidos los creyentes- fue el lecho de amor en el que se hizo una con el Uno, y dio fruto.

Hoy se cumplen cinco años de su partida a Casa (Cielo): 

"Chiara", le pregunta su marido, "¿pero verdaderamente es dulce este yugo, esta cruz, como dice Jesús?". Y Chiara, sonriendo, con un hilo de voz, volviendo su mirada del tabernáculo  su marido, le responde: "Sí, Enrico, es muy dulce".

Enrico manda un mensaje a sus amigos: "Las lamparas están encendidas. Esperamos al Esposo". (Del libro "Nacemos para no morir nunca") 

Chiara, grazie per tutto. Prega per noi.

Si quieres conocer más sobre Chiara Corbella, haz clic aquí

jueves, 20 de abril de 2017

Santi (X aniversario)

«Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir»
(Flp 1, 21)

Gracias, Santi, por todo y por tanto.

"Quiero que este año no sea como otro más, sino que sea el del salto a la santidad, el del encuentro definitivo contigo, y por qué no decirlo, si he de morir, quiero que sea el de mi paso a la eternidad. Ganas locas son las que tengo de ver tu rostro, de participar de tu gloria, de vivir contigo para siempre.

Dame fuerzas, Madre, para luchar y no sucumbir ante las tentaciones, ya sabes lo frágil que soy, gracias por escucharme. Te amo. Amén." (Santi, octubre 2005)

"Gracias por esta enfermedad y por lo que conlleva, aunque sólo sea por los buenos momentos que paso contigo. Gracias por dejarme y permitirme esta intimidad contigo, porque a pesar de mi ineptitud me permites asemejarme un poquito a tu pasión." (Santi, noviembre 2006)




#ValienteEnCristo